¡¡¡Hola!!! ¿Cómo están? Siento mucho no estar escribiendo como antes, pero entre que he estado medio enfermita, he tenido miles de cosas de la Uni y cuestiones personales, pues no he tenido tiempo ni ganas para dedicarme a publicar en el blog. Es gracioso porque parece como si fuese como el ambiente actual que hace que no escribamos tan a menudo, porque muchos de los blogger@s que sigo les ocurre lo mismo, ¿Será que es contagioso?
Hoy, y de momento aguardando a mis viejas entradas, les traigo una frase que me gusta mucho y que me ha hecho reflexionar. Primero tengo que decir que es de mi escrito favorito, Marc Levy, del libro ¿Dónde estás? que por cierto no me he leído y la verdad nunca lo he visto en las librerías, igual está interesante vista esta frase.
Bueno, profundizando en el tema en cuestión, creo que casi todos nos sentiremos muy identificados con esta frase, porque el ser humano tiene miedo de ese momento en el que vislumbra lo que tanto ha anhelado y por lo que tanto ha luchado, no sé por qué, parece que viene dispuesto en la naturaleza de nuestros genes, aunque hay algunos que se salvan de padecer estos síntomas, igual es que están más evolucionados.
A lo largo de mi vida me ha pasado que consigo lo que tanto quería y luego a la vez me encuentro vacía, siento miedo de como enfrentarme a ese "éxito", a ese deseo que tanto había soñado, ¿por qué? porque tal y como verán reflejado en la frase, siento que no estoy a la altura de ese sueño, como si en verdad no me lo mereciera, pero sobre todo como si tuviese miedo de ya que lo conseguí terminar estropeándolo, y además que lo que tanto soñé al final no sea tan "WOOW" en la realidad como me lo había imaginado.
"Soñamos con un ideal, rezamos por él, lo llamamos, lo acechamos, y luego, el día en que se esboza, descubrimos el miedo de vivirlo, el de no estar a la altura de los propios sueños"
Marc Levy